Hacer bien al otro, al prójimo, sea éste cercano o desconocido, es lo correcto. Y hacerlo por amor, desinteresadamente, sabedores de que es lo que mantiene vivo el Espíritu que nos mueve a ello. Porque la fe que hemos recibido nos obliga a ello. Toda la enseñanza del Evangelio está resumida en una palabra: amar. Y quien ama lo hace no de palabra, sino con hechos.

Foto: R. Misas «No os dejaré huérfanos» VI DOMINGO DE PASCUA (Juan 14, 15-21) En las guerras mueren soldados y civiles, se destruyen pueblos y





